La salud en tiempos electorales: promesas, obras y una realidad que no puede esperar Mientras los discursos políticos comienzan a acelerarse al ritmo de un nuevo calendario electoral, en San Juan la salud pública vuelve a ocupar el centro de escena. La reciente licitación para la ampliación y refacción integral del Centro de Adiestramiento Dr. René Favaloro, conocido popularmente como “La Rotonda”, en el departamento Rawson, abre una puerta a la esperanza, pero también deja al descubierto una vieja costumbre de la política argentina: acordarse de los hospitales cuando se acercan las urnas. Diez empresas compiten por quedarse con una obra que promete mejorar la atención médica para miles de sanjuaninos. Consultorios renovados, ampliación en pediatría, nuevas instalaciones eléctricas, modernización tecnológica y mejores condiciones edilicias son parte de un proyecto necesario y esperado desde hace años. Nadie puede negar que invertir en infraestructura sanitaria es importante. Pero la gran pregunta que hoy se hace la sociedad es otra: ¿por qué recién ahora? La salud pública en Argentina atraviesa uno de sus momentos más delicados. La inflación golpea los presupuestos hospitalarios, faltan profesionales en distintas especialidades, muchos centros de salud trabajan al límite y miles de familias dependen exclusivamente del sistema público para acceder a medicamentos o atención médica básica. En muchos barrios, conseguir un turno sigue siendo una odisea, mientras los trabajadores de la salud continúan reclamando mejores salarios y condiciones laborales dignas. En ese contexto, las obras anunciadas para “La Rotonda” aparecen como una necesidad impostergable, pero también como una postal política de un año electoral que ya comenzó a sentirse en cada rincón del país. Porque cuando se aproximan las elecciones, reaparecen las inauguraciones, los anuncios millonarios y las promesas de transformación. La salud se convierte nuevamente en bandera, aunque durante años haya sido olvidada por muchos sectores del poder. Lo preocupante no es solamente el oportunismo político. Lo verdaderamente alarmante es que la salud pública corre el riesgo de transformarse en un escenario de campaña y no en una política de Estado permanente. Los ciudadanos no necesitan obras solamente en tiempos electorales; necesitan hospitales equipados todos los días, profesionales reconocidos y un sistema que funcione más allá de quién gobierne. San Juan crece, la demanda sanitaria aumenta y la realidad social se vuelve cada vez más compleja. La pobreza, la crisis económica y la incertidumbre generan un impacto directo sobre el sistema de salud. Cada vez más personas abandonan las prepagas y vuelven a depender del hospital público. Por eso, las inversiones deben ser transparentes, rápidas y verdaderamente útiles para la comunidad, no simples actos administrativos para alimentar discursos de campaña. La Rotonda” representa hoy mucho más que una obra pública. Representa el desafío de decidir si la salud seguirá siendo utilizada como herramienta electoral o si finalmente se convertirá en una prioridad real para la provincia y el país. Porque la salud no puede esperar a las elecciones. Y la gente tampoco. Por el periodista Ruben Aciar – Diario La Bisagra