Editorial | Por aciar_ruben@yahoo.com

Presupuesto 2026: ¡El Gobierno se ahoga en sus propios recortes mientras miles de argentinos enfrentan un invierno helado!

La economía argentina se encuentra al borde del colapso: el recorte del Presupuesto 2026 y la caída del consumo son solo la punta del iceberg. ¿Qué medidas desesperadas tomará el Gobierno ante esta crisis insostenible? Descubre la verdad detrás de los manotazos de ahogado del oficialismo.

  • 26/05/2026 • 04:22
En el Congreso, los números y las facturas se encuentran en una imagen simbólica: una mujer examina las cuentas del gas mientras el reloj avanza hacia el invierno, reflejando el debate sobre el aumento de tarifas y los recortes presupuestarios planteados por Julia Strada.

*Opinión y Análisis Político-Económico*

Presupuesto 2026: Manotazos de ahogado en un barco que hace agua por el consumo 

La escena en la Cámara de Diputados de la Nación no solo dejó tela para cortar en el plano del barro político, sino que expuso una radiografía económica descarnada que el oficialismo intenta camuflar detrás de planillas de Excel idealizadas. En su última intervención, la diputada Julia Strada no hizo más que ponerle números y nombres propios al elefante que camina, cada vez con menos disimulo, por el bazar de la gestión de Luis Caputo: la inviabilidad de un superávit fiscal edificado sobre el cementerio del consumo y la producción nacional.

Desde esta columna hemos advertido reiteradas veces que el dogmatismo suele chocar de frente con la realidad de la calle. Hoy, el plan económico del Gobierno se encuentra en una encerrona técnica que la oposición no tardó en capitalizar. Lo que estamos viendo en este gélido mayo de 2026 son auténticos **manotazos de ahogado** para salvar un esquema fiscal que nace insalvable.

### La trampa de la recaudación: Cuando el ajuste destruye tu propia caja

El núcleo del problema radica en una premisa básica de la macroeconomía que el Palacio de Hacienda prefirió ignorar: la recaudación es hija de la actividad. Si asfixiás al consumidor, vaciás las cajas del Estado.

Strada desglosó con precisión de cirujano cómo el combo de congelamiento de los bonos jubilatorios (estancados en los famélicos 70.000 pesos) junto al cierre denunciado de 24.000 empresas y el corsé del 1% impuesto a las paritarias provocó un cortocircuito en los ingresos públicos. El resultado es un bumerán fiscal:

 * **Pulverización del IVA y Ganancias:** Al no haber pesos en la calle, el consumo se desplomó, arrastrando consigo al impuesto más coparticipable y distorsivo del sistema.

 * **Anemia de la Seguridad Social:** Con menos empresas abiertas y salarios topados, los aportes y contribuciones patronales —el sostén de nuestros abuelos— entraron en caída libre.

 * **Autolesión impositiva:** A la recesión autoinfligida se le suma la pérdida de ingresos por las reformas que el propio oficialismo militó, como la baja en Bienes Personales y las exenciones en derechos de importación y exportación.

Hoy, el único flotador visible en este naufragio fiscal es el Impuesto a los Combustibles. Un tributo que el Ejecutivo retiene con un centralismo feroz para alimentar la mística del "superávit financiero", mientras las rutas nacionales se caen a pedazos y las provincias hacen malabares para pagar sueldos.

### El "Manotazo 2026": Recortes sobre el recorte

La debilidad del plan quedó expuesta en un dato normativo demoledor: a escasos cuatro meses de haberse aprobado el Presupuesto Nacional 2026, el Poder Ejecutivo ya tuvo que meterle un "tijeretazo" de **3 billones de pesos** a través de reestructuraciones y reasignaciones de partidas. No hay planificación que resista el desplome de la actividad.

El segundo capítulo de esta saga de emergencia es el debate por el recorte de los subsidios a las tarifas energéticas en la denominada "Zona Fría". Eliminar o licuar este beneficio a las puertas del invierno es la admisión fáctica de que el agua ya les llega al cuello. Como bien se encargó de recordar la diputada citando textualmente al ministro de Economía: *“Seguir generando superávit vía ajuste es muy difícil”*. Si lo reconoce el propio autor del diseño económico, es porque la soga ya no da más resto.

> “El plan económico entró en una fase degenerativa: necesita ajustar más porque recauda menos, y recauda menos precisamente porque insiste en ajustar.”

### Energía barata para los amigos, facturas caras para los usuarios

El informe no estaría completo sin poner la lupa sobre el otro gran eje del escándalo: la matriz energética y el sospechoso reparto de activos estratégicos. Mientras la clase media y los sectores vulnerables se preparan para recibir boletas de gas impagables mediante artilugios de prorrateo veraniego, en las sombras se configura un mapa de concentración empresarial que asusta.

La denuncia sobre la licitación denunciada por la cámara aceitera (CIARA), donde se pagó el millón de BTU a 5 dólares en lugar de los 3 que estipulaba el mercado (un sobrecosto del 47%), es solo la punta del iceberg de una gestión que, en paralelo, dejó paralizadas las obras del Gasoducto Néstor Kirchner, costándole al país 1.200 millones de dólares en divisas perdidas.

Pero el dato político-empresarial más denso es la vertiginosa expansión del grupo liderado por Juan y Patricio Neus. En apenas doce meses, y bajo el paraguas de un indisimulable favoritismo cruzado por los hilos del influyente asesor Santiago Caputo, este holding se ha quedado con el control de la generación, el transporte y la distribución eléctrica en puntos clave del país: desde EDEL en Tucumán y Egesa en Jujuy, pasando por las centrales hidroeléctricas mendocinas y las codiciadas joyas del Comahue (Alicurá y Cerros Colorados), hasta el desembarco en la estratégica Transener y la inminente ofensiva sobre EDESUR.

### Conclusión: Lo insalvable no se defiende con relato

El panorama trazado en el Congreso nos obliga a una reflexión profunda desde este diario. El Gobierno ha entrado en una fase de supervivencia donde cada medida es un manotazo para estirar una agonía financiera. No se puede sostener un país con superávit de ficción mientras se destruye el tejido industrial, se rifan los recursos energéticos a manos amigas y se condena al frío a millones de argentinos.

La macroeconomía de Excel ha fracasado. Pretender salvar este modelo recortando la Zona Fría o licuando jubilaciones ya no es una estrategia fiscal; es, lisa y llanamente, la demostración de que se les apagaron las ideas. Y el invierno, lamentablemente para todos, ya empezó.

Ruben Aciar

Periodista