**Avaricia (política)** para exponer el uso de los recursos públicos y el ahogo financiero como herramientas de presión hacia los jefes comunales. # El dilema de San Juan: ¿Incompetencia, impotencia o avaricia en la gestión de Orrego? La política, en su esencia más pura, se mide por los resultados y el impacto real en la vida de los ciudadanos. A un año y medio de haber asumido la gobernación de San Juan, Marcelo Orrego se encuentra en una encrucijada donde su narrativa de "cambio" empieza a chocar de frente contra la realidad provincial. Al analizar sus decisiones, el rumbo económico y la parálisis de ciertos sectores clave, surge una pregunta inevitable: **¿Estamos ante un gobierno atrapado en la incompetencia, frenado por la impotencia, o movilizado por la avaricia política y fiscal?** ### 1. La Incompetencia: De la promesa técnica a la lentitud burocrática Orrego llegó al sillón de Sarmiento prometiendo una gestión moderna, técnica y eficiente, desmarcada de los vicios del pasado. Sin embargo, la transición de la teoría a la práctica ha dejado al descubierto baches preocupantes que exponen una marcada falta de eficacia.  * **Parálisis de la obra pública:** Si bien el contexto nacional es hostil, la incapacidad para reactivar proyectos provinciales estratégicos con fondos propios o alternativas creativas muestra una alarmante falta de cintura técnica y de pericia ejecutiva.  * **Gabinete reactivo:** En áreas sensibles como salud, educación y seguridad, los funcionarios han demostrado ser más *reactivos* ante las crisis que *proactivos* en la planificación. La incompetencia no siempre es falta de voluntad; a veces es, simplemente, la incapacidad de gestionar el conflicto antes de que explote. ### 2. La Impotencia como escudo político Es innegable que gobernar San Juan en la era del ajuste nacional es un desafío titánico. Sin embargo, Orrego ha transformado la crisis macroeconómica y el recorte de transferencias federales en la tormenta perfecta para justificar la inacción.  "La línea entre ser una víctima de las circunstancias y ser un gobernante impotente es muy delgada. San Juan no necesita un espectador que lamente la falta de recursos; necesita un líder que los genere o los optimice." La constante victimización respecto a las decisiones de la Casa Rosada empieza a sonar a impotencia autoinfligida. El federalismo no se declama, se ejerce tensionando y negociando con firmeza, no acatando en silencio mientras las arcas provinciales se secan y los sectores productivos locales pierden competitividad por falta de amparo provincial. ### 3. La Avaricia: El costo social del "superávit" y el disciplinamiento político Aquí radica el punto más crítico, donde el resguardo de las cuentas públicas deja de ser una política de Estado para convertirse en un mecanismo de acumulación egoísta, tanto económica como de poder.  * **Avaricia fiscal:** Guardar recursos o sobreejecutar partidas a la baja mientras los salarios estatales pierden poder adquisitivo frente a la inflación y la clase media sanjuanina se asfixia, no es buen management, es insensibilidad. La acumulación de reservas provinciales no tiene sentido si el entramado social y productivo se debilita día a día.  * **Avaricia de poder y amenazas a los intendentes:** El centralismo en la toma de decisiones ha mutado en una preocupante faceta de autoritarismo financiero. Lejos de buscar un federalismo interno, se ha utilizado la billetera provincial como un garrote político. **Los intendentes —particularmente los opositores, pero también los aliados díscolos— enfrentan amenazas veladas de asfixia presupuestaria si no se alinean disciplinadamente al relato oficial.** El retraso en el envío de fondos discrecionales, las trabas para reactivar obras municipales menores y la presión política directa exponen una voracidad por el control absoluto, utilizando el bienestar de los vecinos de cada departamento como moneda de cambio para garantizar la sumisión política. ### Conclusión: La hora de las definiciones Marcelo Orrego no puede seguir gobernando bajo el beneficio de la duda que otorga la "herencia recibida" o el "contexto nacional". Si su gestión sigue justificando la falta de grandes hitos en la escasez de recursos, la sociedad civil terminará de confirmar que la **impotencia** y la **incompetencia** se volvieron la norma. Y peor aún, si los sanjuaninos perciben que el ajuste local y el ahogo a los municipios se hacen para cuidar los números de una planilla de Excel mientras la calle sufre, la sombra de la **avaricia** terminará por sepultar las promesas de aquel cambio que alguna vez ilusionó a la provincia. Rodrigo Carpero periodista Diario La Bisagra