Provinciales | Por aciar_ruben@yahoo.com

El laberinto digital en San Juan: ¿Incompetencia estatal o abandono intencional que frena el acceso a la salud?

La modernización que prometía el Gobierno de San Juan se ha convertido en un laberinto digital de frustraciones. ¿Incompetencia estatal o un abandono planificado? Miles de sanjuaninos se enfrentan a un sistema que debería facilitar su vida, pero que solo empeora su realidad. ¡Entérate de la cruda verdad tras esta crisis digital!

  • 09/06/2026 • 09:53
"El laberinto sin salida: usuarios atrapados entre el colapso de las plataformas digitales y la eterna espera presencial."

**El laberinto digital de San Juan: ¿Incompetencia estatal o abandono planificado?**

**Por: Rodrigo Carpero (Diario La Bisagra)**

"No hay sistema". La frase, que antes era patrimonio exclusivo de las ventanillas de chapa y los empleados públicos cansados, se ha mudado con total comodidad al ecosistema digital del Gobierno de San Juan. Hoy, la modernización de la que tanto se jactan los discursos oficiales no es más que un espejismo óptico que choca de frente contra la realidad diaria de miles de sanjuaninos.

El descontento no es un murmullo aislado; es un grito permanente en las redes, en las salas de espera y en las paradas de colectivo. *"No puedo ingresar"*, *"me es imposible comunicarme"*, *"la página se cae cuando quiero confirmar"*. Estas frases se han convertido en el mantra de los ciudadanos que intentan, de manera inocente, gestionar un turno médico en el sistema de Salud Pública o realizar un trámite básico en cualquiera de los estamentos del Estado provincial.

El caso de la salud es, sin dudas, el más alarmante. Estamos hablando de plataformas digitales que deberían agilizar el acceso a un derecho fundamental, pero que terminan funcionando como una barrera de contención para que la gente desista. Conseguir un turno para un especialista en el Hospital Rawson o en el Marcial Quiroga a través de las vías virtuales se ha transformado en una lotería donde casi todos tienen el número perdedor.

Frente a este colapso sistemático, cabe hacerse la pregunta incómoda que la pauta oficial intenta silenciar: ¿Estamos ante una flagrante incapacidad técnica para mejorar los servicios o nos encontramos ante una falta de inversión ejecutada a propósito?

Por un lado, la hipótesis de la incompetencia resulta tentadora. Vivimos en una provincia donde se anuncian polos tecnológicos y capacitaciones en programación, pero cuyos servidores públicos parecen funcionar con la tecnología de comienzos de siglo. Si es incapacidad, es grave, porque demuestra que la "transformación digital" fue solo un eslogan de campaña para colgar en un cartel y no una política pública seria destinada a facilitarle la vida al contribuyente.

Por el otro lado, emerge una sospecha más oscura pero no menos realista: el abandono intencional. La falta de inversión en servidores adecuados, en interfaces intuitivas y en un soporte técnico real puede ser la sutil estrategia de una burocracia que prefiere el apagón digital. Un sistema que no funciona es un sistema que no procesa reclamos, que no otorga turnos y que, por lo tanto, maquilla las estadísticas de la demanda real. Si el ciudadano no puede ingresar a la plataforma, técnicamente "no hay lista de espera", aunque la dolencia del paciente siga ahí, empeorando en la vida real.

Mientras el gobierno provincial sigue gastando millones en publicidad para convencernos de que San Juan avanza hacia el futuro, la pantalla de los celulares de los sanjuaninos sigue mostrando el mismo maldito círculo de carga que nunca termina.

La digitalización no es tener una página web bonita con fotos de funcionarios; es lograr que un jubilado pueda sacar su turno desde la casa sin tener que rezarle a un servidor caído. Hasta que eso no pase, las plataformas actuales no serán herramientas de progreso, sino monumentos virtuales a la ineficiencia y al desprecio por el tiempo de la gente.