Un Mundial que arrancó sin brillo ni emoción El Mundial 2026 ya está en marcha, pero sus primeros pasos dejaron más dudas que entusiasmo. La ceremonia inaugural, que debía convertirse en una celebración inolvidable para millones de aficionados alrededor del planeta, terminó ofreciendo un espectáculo correcto en lo técnico pero carente de la emoción y la creatividad que suelen caracterizar a los grandes eventos deportivos. Hubo luces, música y color, pero faltó la magia capaz de conmover y sorprender. En el plano futbolístico, la situación tampoco mejoró demasiado. El partido inaugural entre México y su rival terminó con una victoria por 2 a 0 para los locales, resultado que les permitió comenzar con el pie derecho. Sin embargo, más allá de los goles, el encuentro tuvo largos pasajes de escasa intensidad y poco juego asociado. México cumplió con la obligación de ganar, pero no logró transmitir la sensación de estar ante un equipo llamado a marcar diferencias en el torneo. La segunda jornada presentó el triunfo de Corea por 2 a 1 sobre Chequia, en un partido algo más dinámico, aunque igualmente lejos de despertar grandes emociones. Hubo momentos interesantes y una mayor búsqueda ofensiva, pero el espectáculo general continuó sin alcanzar el nivel que suele esperarse de una Copa del Mundo. Resulta llamativo que el torneo más importante del planeta haya comenzado con tan poco impacto futbolístico. Tal vez los nervios del debut, la cautela táctica o la presión propia de la competencia expliquen parte de este arranque discreto. Sin embargo, los aficionados esperan mucho más de un evento que se presenta como la máxima expresión del fútbol mundial. Todavía queda un largo camino por recorrer y seguramente aparecerán los grandes partidos, las figuras y las emociones que hacen único a un Mundial. Pero el balance de las primeras jornadas es claro: la inauguración fue mediocre y los encuentros iniciales resultaron, en líneas generales, aburridos y previsibles. El Mundial recién comienza. La esperanza es que el fútbol despierte cuanto antes y esté a la altura de la expectativa que genera una cita de semejante magnitud. Rodrigo Carpero Para Diario La Bisagra