Las críticas ya no llegan solo desde la oposición: las grietas aparecen dentro del propio mileísmo Las voces críticas hacia el gobierno de Javier Milei ya no provienen únicamente de la oposición política. En las últimas horas, el influencer y referente libertario Daniel Danann cuestionó con dureza al Presidente y al entorno de La Libertad Avanza, al señalar lo que definió como una preocupante falta de coherencia y una "pulsión autodestructiva" dentro del oficialismo. Danann sostuvo que resulta contradictorio descalificar en el pasado a un ministro de Economía y luego presentarlo como "el mejor de la historia", planteando que esos cambios de discurso afectan la credibilidad del Presidente y de su proyecto político. El referente libertario también criticó las decisiones internas del espacio, al afirmar que fueron apartados dirigentes fundadores mientras permanecen figuras que, según su opinión, terminan deteriorando la imagen del Gobierno. Entre ellas mencionó al vocero presidencial, Manuel Adorni, y también hizo referencia a la influencia del entorno más cercano del Presidente. Más allá de las opiniones de Danann, sus declaraciones reflejan un fenómeno que comienza a ganar fuerza: el desgaste ya no es señalado únicamente por quienes nunca acompañaron a Milei, sino también por sectores que fueron parte de su construcción política y mediática. Mientras el Gobierno enfrenta desafíos económicos y sociales, las diferencias internas parecen profundizarse. Cuando las críticas nacen desde el propio espacio que impulsó el cambio, el impacto político suele ser mayor que cualquier cuestionamiento opositor. El oficialismo enfrenta así un doble desafío: responder a los problemas de gestión y, al mismo tiempo, contener una interna que comienza a hacerse pública. En política, las fracturas internas suelen ser más difíciles de reparar que los ataques externos, y el gobierno de Javier Milei parece ingresar en una etapa donde la unidad ya no puede darse por sentada.